Elige a tus clientes.

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Cuando abordo esta temática siempre se me viene a la cabeza el ejemplo que utiliza el genial Enrique Nadales, profesor de ESESA (entre otras muchas cosas), para explicar por qué es fundamental elegir a nuestros clientes; la película Everest. Las cosas se ven siempre mucho más claras cuando las llevas al extremo, o al absurdo.

La empresa “Adventure consultants”, liderada por Rob Hall, vendía escaladas guiadas al Everest. Posiblemente subir al Everest es una de las hazañas humanas por excelencia, y quizás tenga que ver en parte con que los últimos 800 metros de subida se conocen como la “zona de la muerte”, ya que la cantidad de oxígeno que encontramos allí no es compatible con la vida. Tiene bastante sentido que si quieres emprender esta aventura, elijas a un experimentado montañero, como lo era Rob Hall, no sólo por el detallito del oxígeno, sino por las inclemencias del tiempo, el conocimiento de las rutas, y demás. Si contratar a un consultor es una buena idea en general, digamos que en un caso como éste, en el que te juegas la vida, es quizás aún más interesante.

Pero ¿y Rob Hall? ¿debe de atender únicamente al criterio de maximización del beneficio como empresario, y vender su paquete vacacional a todo el que lo demande, o debe aplicar algún criterio de selección para con sus clientes? Pues bien, como parece evidente en este caso, Rob Hall tiene que elegir a sus clientes. Literalmente, le va la vida en ello. Hay un primer corte, físico, que es de cajón. La persona se somete a un esfuerzo físico extremo para el que debe estar preparada. También están los temas de salud, nadie con ciertas problemáticas se debería enfrentar a las condiciones ambientales del Everest (aquí tuvieron un descuido y llevaron a un miembro del equipo con un problema en la visión que se agudizaba en la montaña). También parece claro que el número de personas que emprende esta aventura tiene que ser limitado, dado que la supervisión es fundamental (durante el transcurso del ascenso se vio que, si bien el equipo de Rob era de una dimensión correcta, el conjunto de la gente que escalaba la cima en esos días excedía lo recomendable). Pero además de estos criterios hay otros menos evidentes pero de suma importancia, de tipo más psicológico. El hecho de que los integrantes del equipo obedezcan al líder de la expedición en todo momento era fundamental, y sin embargo en el equipo hubo gente que puso su deseo de coronar la montaña por encima de su propia supervivencia, poniéndose en riesgo a ellos mismos y al resto del equipo.

Los resultados de esa expedición, por desgracia, los conocemos todos. Murieron ocho personas, entre ellos el propio Rob Hall, por una suma de malas decisiones individuales y colectivas, y de mala suerte.

Pues bien, como decía antes, llevar los casos al extremo nos ayuda a ver cosas que en el día a día no se ven tan claras. Parece obvio en el caso de “adventure consultants” que uno tiene que elegir a sus clientes, ¿verdad? se están jugando la vida. Pues nosotros con nuestros negocios al menos nos jugamos el pan, y a veces, la ruina, con lo que elegir a nuestros clientes es fundamental. Sin embargo en el día a día esa decisión se hace menos evidente que a ocho mil metros de altura. ¿por qué? Aquí van algunos motivos que se me ocurren.

Un cliente es un bien escaso, cuando encuentras uno ¿debes de agarrarlo? ¿Cueste lo que cueste?

¿Aunque te lleve a la ruina? Hace poco leí un post sobre los “clientes vampiros” que os recomiendo fervientemente. No todo cliente vale.

¿Un cliente es mejor que ningún cliente?

Un cliente es interesante si obtienes un beneficio de él, o si aprendes de él, o si te referencia y se convierte en tu apóstol, pero si el único que se beneficia de la relación es él, y no tu, mejor quédate en casa leyendo un buen libro, si la relación no es bidireccional no te interesa. Además, están los riesgos en los que incurres eligiendo un mal cliente para ti. En el caso del Everest, te juegas la vida. En el caso de un arquitecto o un ingeniero, puedes perder tu tiempo y tu dinero, pero es que si coges a un mal cliente como constructor o como promotor, corres el riesgo de arruinarte, que es algo así como morir económicamente hablando. Vamos que no siempre un cliente es mejor que ningún cliente.

¿Por qué es tan difícil de entender que uno debe (y tiene el derecho) de elegir a sus clientes?

Os voy a poner un ejemplo que me alucina y que me pasa casi todos los años. Mi casa es muy grande, y para sufragar parte de los gastos, la hemos dividido y alquilamos una parte. Siempre intento buscar inquilinos de larga duración que además de mostrar la solvencia económica para responder al alquiler, tengan pinta de ser buena gente, primero porque van a ser mis vecinos, y segundo porque tengo la teoría de que la buena gente paga su alquiler, y si no puede pagarlo, no te la lía y se va (hasta ahora es una teoría que siempre me ha funcionado). Mi casa está en una zona en la que casi no hay alquiler de larga temporada, ya que es zona vacacional y sale más rentable alquilar a corta (otra cosa muy buena de la que hablaré otro día es lo bueno que suele ser hacer lo contrario que la mayoría, en este caso al alquilar a larga tengo un montón de interesados siempre y puedo elegir) por lo que cada vez que se me va un inquilino y la pongo en alquiler, me llaman como 20 o 30 personas al día, lo que me facilita una muestra amplia de interesados donde elegir a un inquilino/vecino buena gente. El proceso implica mucho curro, pero al final sale a cuenta. Pues bien, lo que me alucina, es que cada vez que estoy en un proceso de elegir inquilino, tengo que soportar rapapolvos a mansalva de la gente que quiere alquilar mi casa, y no entiende que igual que ellos eligen casa, yo elijo cliente.

Cómo aplico esto en mi oficina de arquitectura.

Debido a la precaria situación de la profesión de arquitecto, hemos tenido que renunciar a vender cierto tipo de servicios a consecuencia de los precios que se manejan en el mercado. Si viene un cliente dispuesto a pagar el precio por el que podemos ofrecer un servicio de calidad hacemos cualquier tipo de trabajo (de hecho he tenido siempre por bandera hacer de todo y no ser clasistas a la hora de aceptar encargos), pero no nos tiramos al barro de los CEEs a 90 euros, o de las ITES, o de las unifamiliares de saldo, básicamente porque no podemos asumir cobrar a 10 o 15 euros la hora de trabajo y hacer un buen trabajo. Son cosas incompatibles. 15 euros es lo que cuesta la hora de un empleado, con seguridad social, para que cobre un sueldo digno, y aparte de lo que cuesta producir, hay que tener en cuenta que la empresa tiene costes administrativos y comerciales. A menos de 30-40 euros hora, dependiendo de a la parte de la profesión a la que te dediques, una empresa de arquitectura no puede ni debe trabajar (esto todo el mundo lo entiende en un taller, pero no en un estudio de arquitectura). Si coges trabajos de ese tipo, no vas a hacer un buen trabajo, y la realidad es que el marketing de un arquitecto se basa fundamentalmente en el boca a boca y en su obra construida. Si no cobras bien, no vas a dar un buen servicio, ni a ofrecer un buen producto, así que es mejor que te centres en aquellos productos y servicios y en aquellos clientes que te permitan cobrar dignamente para hacer bien tu trabajo.

¿Cómo elijo a mis clientes?

El tema se basa en realizar una segmentación del mercado. Debes dedicar tu esfuerzo comercial en encontrar el tipo de cliente que te interesa, y ofrecerle una propuesta de valor que le interese a él. Por poner un ejemplo concreto, en mi oficina, debido al lugar donde me ubico (Costa del Sol) y a que hablo  bien inglés, un patrón de cliente muy habitual es el cliente extranjero interesado en el diseño que necesita a alguien que no sólo le haga el proyecto, sino que le realice todas las gestiones, es decir que le haga un llave en mano, ya que él no está aquí o no domina el idioma, o decide dedicar su tiempo a otras cosas. Este cliente suele valorar tu trabajo y la competencia en este caso es menos feroz, pues está la barrera de entrada del inglés. De todas formas, si estáis interesados en temas de obtención de clientes, os recomiendo un curso online gratuito que está desarrollando mi amigo Ricardo Llamas:

https://www.ricardollamas.es/category/aprender-a-vender/

O si estáis por Málaga y podéis hacer un curso presencial, a los maestros de Hiagora, su escuela de ventas la puedo recomendar por experiencia propia:

http://hiagora.com/escuela-de-ventas/

Espero que os haya gustado el post, y recordad:

Tan importante es conseguir que los clientes te elijan, como elegir tú a tus clientes.

¡Salta fuera de tu zona de confort!

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              Ésta ha sido una semana llena de sentimientos encontrados. Durante dos fines de semana y una semana laboral completa, he estado en China impartiendo un workshop en la escuela de arquitectura de Nanjing, una ciudad de unos 8 millones de habitantes que se encuentra a unas dos horas de Shanghai en dirección Noroeste.

          Tenía montones de motivos para no aceptar la invitación de esta universidad, motivada por una anterior misión comercial, realizada en noviembre del año pasado. No quería dejar tanto tiempo solos a mi mujer y a mi hijo. Tampoco quería dejar sola a mi mujer y socia al frente de la oficina con doble carga de trabajo, y encima estábamos realizando un concurso en la oficina que se entregaba justo en esas fechas. Muchos motivos para no hacerlo. O mejor dicho. Muchas excusas. Porque los motivos reales no eran esos. Eran los miedos de los que no hablaba. Miedo a lo desconocido. Miedo al viaje. Miedo a que algo pudiera pasar en la situación geopolítica internacional y me pillase allí, con el pie cambiado. Miedo a haber olvidado cómo se imparte la docencia arquitectónica. Miedo a estar sólo. Los verdaderos motivos por los que uno toma decisiones raramente son racionales, sino emotivos. Y el principal motivo para no hacer las cosas suelen ser los miedos. Frente a los miedos, están los anhelos. Anhelo de conocer una nueva cultura más a fondo. Anhelo de retomar la docencia arquitectónica, la cual echo de menos. Anhelo de beber nuevas cervezas, comer nuevas comidas, conocer personas con sensibilidades diferentes. Anhelo de viajar. Anhelo de nuevas experiencias.

          La única manera de convertir tus anhelos en realidades es venciendo tus miedos y saliendo de tu zona de confort. Ni que decir tiene que a ratos he estado sólo. Que el primer día de clase no sabía si mis alumnos entendían lo que les decía. Que en el avión ha habido momentos que me daban ganas de gritar. Pero al segundo día empezaron las correcciones y vi que estaba rodeado de gente brillante. He conocido a alumnos maravillosos y a profesores estupendos. Hasta he pasado buenos ratos en el avión charlando con una compañera de asiento. También he conocido la cuna del confucianismo (o de la confusión, como diría alguna miss), el memorial de la resistencia China a la invasión japonesa en la segunda guerra mundial, las bolsas de sopa (difícil explicar lo exquisitas que son), el hot pot (algo así como una “raclette” suiza, pero con agua especiada y mucha víscera, a Ruth le hubiese encantado), me he reencontrado con lugares de la anterior expedición comercial, me han dado unos masajes impresionantes, de pies y de cuerpo entero, me he hecho ropa a medida que me queda como un guante, he hablado con mi mujer y mi hijo todos los días varias veces y vuelvo con la mente fresca y abierta.

          Mi idea de este blog nunca ha sido que se convierta en un blog en el que cuento mis viajes o lo que he comido, que para eso está Facebook, o instagram, pero ahora mismo, en el avión de vuelta de Frankfurt, sentía una necesidad imperiosa de contar como me siento, de explicar con palabras esta sensación de euforia tranquila y de orgullo por haber afrontado mis miedos y abrazado mis anhelos. Creo que esto también tiene un valor, aunque no sea el estilo de explicación racional con el que acostumbro a enfrentar mis post en este blog. Por cierto, hemos entregado el concurso, y creo que es de lo mejor que se ha hecho en la oficina en mucho tiempo, así que igual voy a tener que irme más a menudo.

          Enrique de Hoyos, mi presidente en AJE Málaga y por encima de eso, mi amigo, citó a su filósofo oriental favorito en su discurso de los premios AJE Málaga de este año. Nada más y nada menos que al señor Miyagi. Cuando Daniel San le preguntaba cuantos troncos podía partir, él le respondía “Yo no saber, nunca he sido atacado por tronco”. Pues eso, que los troncos no atacan a las personas. Nuestros miedos suelen ser mayormente irracionales. Yo siguiendo la estela de mi presidente voy a citar a otro gran pensador, Will Smith, que un video de youtube que me ha venido a la cabeza explicaba los mil y un motivos por los que no quería tirarse en paracaídas, que fue precisamente enfrentarse a ellos lo que le hizo hacerlo, y que gracias a ello vivió una de las experiencias más bellas de su vida. Amigos míos, ¡No se a que estáis esperando para saltar!

https://www.youtube.com/watch?v=uq_ArF5wPME

La ruina, ejemplo práctico.

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El pasado domingo escribí un post sobre la ley de segunda oportunidad para autónomos.

¿Por qué vuelvo al mismo tema una semana después? 

Porque días después de escribir ese post, me encontré en la red con un artículo del confidencial que me dejó los pelos como escarpias, y me hizo pensar sobre el post que había escrito y darme cuenta, como profe que soy, que para explicar bien lo que tenía en la cabeza me habían faltado ejemplos. Explicar, o mejor dicho, contar una historia en la que se vea el tipo de personas que se pueden ver en situaciones como éstas, que hagan ver por qué hace falta en España una ley de segunda oportunidad bien diseñada y que funcione. Aquí está la historia que me marcó:

http://www.elconfidencial.com/tecnologia/2017-04-17/emprendedores-autonomos-fracaso-ruina_1365015/

 La red está llena de artículos con títulos tales como “lo consiguió porque no sabía que era imposible” ó “Para evitar el fracaso hay que evitar considerarlo como opción”.

Pues bien, se fracasa.

Mucho.

Muchas veces.

Hay que ser realista con el fracaso, y no dejar que sea absoluto, que nos cueste la vida. Hace meses escribí otro post al respecto, “fracasa de nuevo, fracasa mejor”Mi amigo Ricardo Llamas dijo una gran frase al respecto en uno de sus posts, en el que dice que “hay veces en los que un abandono es una gran Victoria”. 

El otro día en la entrevista que Ricardo me hizo para su video blog conté el fracaso que tuve con la estrategia de lanzamiento nacional de mi empresa Klictasaciones. Lo intenté, aposté, fracasé, pivoté, lo volví a intentar, pero cuando se agotó el dinero que había destinado a esta apuesta, paré, o bueno, para ser más exactos, empecé a intentarlo de una manera que casi no me costaba tiempo ni dinero, y que si dios quiere empezará a dar sus frutos pronto.

En la empresa, como en un juego de azar, fracasar no es un problema, si sabes parar a tiempo. Tienes que ser tan tenaz en la consecución de tus fines como realista sobre el momento de dejarlo. La tenacidad no se debe de convertir en obstinación.

Por la gente de la que habla el artículo, que en un momento de sus vidas no supieron parar a tiempo, o se obcecaron, o les vino encima una situación sobrevenida que les sumió en la más absoluta de las ruinas, es por lo que España debería resideñar su ley de segunda oportunidad, y convertirla en algo que funcione de verdad.

¡Enhorabuena a los premiados!

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“La mayor victoria es aquella en la que ganan todos”, decía Salomón hace ya unos cuantos años.

Esta frase se me viene a la cabeza cuando pienso en las empresas que año tras año concurren a los premios de AJE. Son todos ganadores. Se que suena a topicazo, pero los que conocemos el mundo de la empresa sabemos que su esencia es que ninguna derrota es definitiva, como tampoco lo es ninguna victoria. Es una lucha continua, un día a día, en el que o ganas o aprendes. Ganar es no rendirse, y por eso lo digo.

Esta semana hemos celebrado la gala de los premios AJE Málaga, y como cada año, como secretario del jurado, he tenido la oportunidad de conocer nuevas empresas y nuevos empresarios, y aprender de ellos.

El premio trayectoria empresarial de este año ha sido para AMG alquiler de maquinaria. Cuando conoces al empresario que hay detrás de la empresa entiendes por qué han ganado. Es una persona que es todo pasión y espíritu de lucha. Montando una empresa que requiere de gran inversión en el momento en el que ningún banco daba créditos, en un sector que ha pasado una década en crisis. Muchos dirán que esa empresa estaba condenada al fracaso. Que era imposible montarla cuando se montó. José Antonio con sus actos demuestra lo contrario.

Y como finalista, poetopíaHubieran sido también dignos vencedores. Nietzche decía que el gran estilo nace cuando lo bello obtiene la victoria sobre lo enorme. Esta vez no pudo ser, pero perfectamente podría haber sido, ya que en trayectoria tan importante debe ser la idea de negocio como la dimensión de la empresa, y en belleza de la idea pocas empresas podrán ganar a poetopía, que lleva la poesía allá donde va. La pareja de empresarios que hay detrás de esta empresa son todo tesón, y estoy seguro de que les quedan muchas victorias por delante.

En iniciativa emprendedora este año ha resultado vencedor Ineractive moviesLa primera vez que vi un holograma fue en La guerra de las galaxias. Jamás imaginé que pudiera crear uno en casa. Este emprendedor ha traído a nuestras casas (para los frikis) y empresas (para los visionarios del marketing) una tecnología maravillosa de una galaxia muy muy lejana.

La primera finalista de este año ha sido la empresa GEHOKOSe trata de una App de ofertas Geolocalizadas B2C. Mi sensación personal, tanto por la idea de negocio como por el emprendedor que hay detrás, es que en poco tiempo esta empresa va a dar mucho que hablar a nivel nacional. Hace un año Chicfy se presentó a nuestros premios y quedó tercero en iniciativa emprendedora. ¿perdieron? está claro que no, que triunfaron, y al inicio del post me remito. Me arriesgo a decir que algo parecido va a pasar con esta empresa.

La segunda finalista ha sido la empresa Pontesal, con su producto ponteappdemocratizando el mundo de las apps y poniendo el marketing ubicuo al alcance de cualquier empresa.

Aquí acaba la información que seguramente se repite en los periódicos en estos días, pero hay más.

David Martin Danza nos emocionó a todos con su presentación. La emoción se transmite, y más con una compañía de talla internacional que tenemos la suerte de tener en nuestra provincia.

Internal Branding nos mostraron la fuerza de la juventud y de las ideas novedosas en el campo del marketing. Como profesor de Marketing en la UMA, y aunque no hayan sido mis alumnos, no puedo menos que estar orgulloso de que ese talento salga de nuestras aulas.

Lucyclip nos encantó a todos por su desparpajo, y por demostrarnos que el emprendimiento no va siempre de TICs. Es la demostración palpable de que las empresas están aquí para resolver problemas (en este caso zapatos de tacón que se salen de tu pie) y satisfacer necesidades, y que la pasión emprendedora es la que hace que las empresas salgan adelante (si hubiese premio a la persona que más vive su empresa esta chica se lo hubiese llevado de calle). Si Cenicienta conociese lucyclip sería una soltera feliz ;L)

Luxhoteles es otro ejemplo de buena idea que con el apoyo necesario detrás llegará muy lejos. Conecta dos mundos, el del turismo y el de la empresa, que ya han demostrado que se llevan muy bien (las agencias de viajes más rentables suelen ser las incoming incentives). Estoy seguro de que este es sólo el principio de su andadura.

Photodrone tech es una empresa que lleva un avance tecnológico concreto a los servicios, tanto a la agricultura, como a la topografía o a la fotografía. Sin duda están en el buen camino, aunque seguro que al final acaban especializándose en alguno de esos campos.

Prest@dos Crowdlending es otra de esas empresas que, con su empresario detrás, me han dado la sensación de que están en el lugar adecuado en el momento adecuado. Estoy seguro de que el crowdlending va a tener un enorme crecimiento en el futuro y creo que ellos lo han visto claro.

Totten es la fuerza de la juventud y del hambre de éxito de la que hablaba Steve Jobs. Su fuerte son los eventos y la comunicación. He tenido la suerte de conocerles en AJE y estoy seguro por su perfil emprendedor de que les va a ir bien.

Por último, debido a un problema de última hora, no pudimos conocer a la empresa Velvor tech y su producto utandempero os tengo que decir que la idea de generar una app que ponga en contacto a gente que quiere practicar el tándem (el trueque idiomático, recibir una clase de un nativo de un idioma a cambio de darle clase tu de tu idioma nativo) es una buenísima idea. En mi época erasmus no existía la aplicación, pero si el tandem, y es una experiencia muy enriquecedora.

Aquí tenéis a TODOS los ganadores. Hasta el año que viene!

Ideas para emprender

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A lo largo de estos últimos meses hemos visto cómo desarrollar modelos de negocio a través de la metodología canvasdel método lean startup o de la estrategia del océano azul.  También hemos visto cómo llevar las cuentas de tu empresa mirando algo más que el saldo de la cuentacómo conseguir un crecimiento acelerado de tu empresa y muchas más cosas al respecto de la empresa y del emprendimiento, pero reflexionando esta semana, he pensado que había un tema importante que quedaba por tocar, que es tal vez el primero de todos, la semilla de la que surge todo lo demás.

¿De donde surgen las ideas para emprender un negocio?

Sin duda no es una pregunta de fácil respuesta. En mi caso monté mi primera empresa como alternativa al trabajo por cuenta ajena y tomando como base mi formación de arquitecto, y la segunda empresa que estoy montando tiene su base en una de mis grandes pasiones, que es la enseñanza. Realmente creo que ambas han sido buenas decisiones, porque es muy importante emprender en algo que te apasione y que conozcas. Conceptualmente puede ser también muy buena estrategia pensar si hay cosas que funcionan en otros sitios que podrían funcionar aquí, o si cosas que funcionan aquí podrían funcionar en otros sitios. Incluso tener cultura histórica te puede ayudar a traer ideas de otras épocas al presente. Recuerdo un viaje que hicimos a Japón un grupo de amigos y yo. A la vuelta, uno de mis amigos venía obsesionado con importar un producto común en Japón, que en España no se usaba. No lo llegó a hacer pero yo creo que hubiese triunfado. Otra estrategia válida es buscar algo que funcione y mejorarlo. Tienes que tener cuidado de no copiar nada que esté protegido por patentes, modelos de utilidad, marca o similar, pero ser smartfollower no es ninguna mala idea a la hora de emprender. Una ves escuché que ser original es saber copiar sin que se note. No estoy del todo de acuerdo con la frase pero también pienso que nunca partimos del cero absoluto, y que nuestras ideas siempre tienen como base otras, como decían en la edad media, somos enanos a hombros de gigantes.

Navegando por la web encontraréis muchos sitios con ideas para emprender. Ideas for all es una web que me encanta en la que buceando podrás encontrar miles de ideas para emprender, aunque hay muchas otras, por ejemplo infoautonomos es también una interesante fuente de ideas y ayuda al emprendimiento.

También está la posibilidad de emprender con un modelo de negocio “prestado”, es decir, hacerte franquiciado de algún franquiciador con una gran idea. Hay muchas webs en las que puedes encontrar modelos de negocio que buscan franquiciados, como ejemplo te pongo la web de Tormo y asociados y la de Topfranquicias.

Ahora mismo en todo el territorio nacional puedes encontrar centros públicos de ayuda al emprendedor, donde pueden asesorarte, darte ideas o aconsejarte sobre tu idea. A nivel estatal te encuentras la EOI y sus coworkings, En Andalucía están los CADES, en Málaga está Promálaga, vamos que la variedad de oferta pública de ayuda al emprendimiento es enorme.

También es muy importante la ayuda al emprendedor desde lo privado, como puede ser la CEOE, la Cámara de Comercio, las AJES (Asociaciones de Jóvenes empresarios) y muchas más, normalmente en este ámbito te vas a encontrar personas que saben por lo que estás pasando porque también vienen del ámbito privado. Todo empresario fue en su momento un emprendedor (y yo diría que lo sigue siendo). Para la ayuda de emprendedor a emprendedor, nada mejor que AJE, aunque que voy a decir yo, si AJE es como mi segunda familia ;L)

Existen numerosos foros de emprendimiento de los que sacar ideas para emprender; a mi ahora mismo se me viene a la cabeza el South summit que es un foro nacional donde numerosos emprendedores cuentan sus ideas para conseguir inversores, y donde emprendedores con ideas que han alcanzado el éxito cuentan como lo hicieron. También está El ser creativo, y sus ideas para cambiar el mundo. Si bajamos al ámbito provincial, en Málaga está el Foro ser emprendedor.

Revistas, como la revista emprendedores  son también una gran fuente de ideas para emprender, con ejemplos de éxito y consejos para el camino.

Las conferencias online u offline, tipo TED TALKS o PECHA KUCHA son otra fuente inagotable de ideas.

Seguir blogs de autores de referencia en materia de emprendimiento es otra estupenda forma de obtener ideas para emprender. Para mi es una referencia el blog de Enrique Dansaunque como se suele decir, para gustos colores. Aquí os dejo un link a un artículo que propone varios blogs a los que seguir, aunque en mi opinión lo mejor es bucear por la red y ver que encuentras.

En resumen, creo que el mejor consejo que se puede dar para buscar ideas para emprender es que debes de buscar ideas en el horizonte de lo que sabes y de lo que te gusta, pero que dentro de ese horizonte debes buscar elementos disruptivos. Las ideas innovadoras y creativas son las mejores, y para conseguirlas, debes de confiar en la inspiración, aunque como decía Einstein, la inspiración te tiene que pillar trabajando ;L)

 

 

El ejemplo de Pablo Ráez, o cómo mejorar el mundo.

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Estaba escribiendo un post sobre productividad personal, que voy a dejar para otra semana, cuando por las noticias me he enterado de la muerte de Pablo Ráez.

Creo que casi todo el mundo en Málaga conocía a este muchacho, pero por si hay alguien que no le conoce, os diré que es la persona que ha conseguido con su ACTITUD multiplicar por 10 las donaciones de médula en Málaga.

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2016/09/17/llamamiento-pablo-raez-aumenta-1000/876939.html

Luchó con valentía contra la leucemia desde los 18 años hasta el día de su muerte, y finalmente hoy descansa ya en paz.

http://www.laopiniondemalaga.es/malaga/2017/02/25/fallece-pablo-raez-lucha-heroica/912367.html

No le conocí personalmente, pero al escuchar la noticia he sentido una profunda pena, y me he dado cuenta del enorme impacto que este desconocido ha producido en mi.

La vida le dio limones y él hizo limonada. En vez de contar los días, hizo que los días contasen. Siempre afrontó con optimismo el futuro. Fue la demostración viviente de que por muy malas que vengan dadas las cosas, si tu cambias, todo cambia. No podemos elegir lo que nos depara la vida, pero sí la actitud con que la afrontamos, y cómo hacemos que valga la pena.

Hoy he escuchado a un profesional que admiro, al explicar cómo trabaja e intentar transmitirlo, decir que en cada cosa que uno hace, tiene que asumir el riesgo de intentar hacer algo por la humanidad. No me cabe la menor duda de que Pablo Ráez lo ha hecho.

Descanse en paz.

http://www.donantesmalaga.org/donar/medula-osea

A propósito de Turing, o cómo afrontar grandes retos.

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Ayer por la noche vi en Netflix “Descifrando Enigma”. La película habla de la biografía de Alan Turing, y de cómo él y su equipo consiguieron descifrar las comunicaciones del ejército nazi de la segunda guerra mundial, encriptadas con la máquina “Enigma”. No es mi intención hacer una reseña de la película, ni tampoco hablar de todas las aportaciones de Turing a la historia del siglo XX y XXI, si bien os recomiendo encarecidamente tanto ver la película, como indagar más sobre este personaje histórico, sin el cual posiblemente yo no podría estar delante de un ordenador escribiendo este post ni tu leyéndolo (los abuelos de los ordenadores modernos se llamaban máquinas de Turing, y las matemáticas que subyacen bajo los circuitos de silicio de nuestras computadoras son esencialmente las mismas que Turing formuló en su juventud).

Mi objetivo en este post es reflexionar sobre una idea que se instaló en mi cabeza ayer a raíz de la película, y que es la siguiente: ¿Cuál es la mejor metodología para afrontar un problema inmenso, un reto monumental? 

Ejemplo: Descifrar un método de encriptado con 158,962,555,217,826,360,000 posibles combinaciones. Concretamente esa fue la monumental tarea que Turing afrontó (con éxito) al luchar contra “Enigma”.

Antes de exponer mi punto de vista sobre este tema, quiero pedir disculpas anticipadas a todos mis amigos informáticos que puedan llegar a leer este post. Se que el problema técnico que subyace debajo de este reto tiene mucha mayor complejidad que la que yo voy a explicar, y se que la solución aportada tiene unos componentes de automatización brutales, que cuando bajamos a los circuitos tienen implicaciones físicas my interesantes, y a medida que subimos hasta la “programación” la física va dejando paso a la matemática, a la lógica, pero mi intención no es llegar a todos esos matices, sino quedarme en una idea práctica mucho más aplicable para todos los públicos.

La principal enseñanza que yo saqué de la manera de afrontar el problema por parte de Turing, es que cuando tenemos que afrontar una tarea titánica, enorme, la mejor manera de afrontarla es dividir dicha tarea en fragmentos, para así “sentir” menos pesada la carga de trabajo. En el caso de la informática, esto llega a su máxima expresión. Pensemos que todo lo que hacemos en un ordenador ¡se traduce a ceros y unos! creo que es el ejemplo máximo de cómo algo muy complejo puede reducirse a lo más simple.

Pensando en los grandes retos que he tenido que enfrentar en mi vida, creo que conseguí avanzar con mi proyecto final de carrera cuando enfoqué el problema desde la perspectiva de plantear el boceto global de lo que me quedaba por hacer, lo dividí en partes (concepto, anteproyecto, situación, plantas, alzados, paneles resumen, estructuras, instalaciones, memoria, mediciones…) y vi que ninguna de ellas tenía por qué llevar más de una semana. Antes de hacer esto me había pasado meses mirando “la gran bola” sin avanzar demasiado. Cuando me llega un encargo a la oficina, normalmente tengo experiencia previa para poder afrontarlo, pero esa “experiencia” viene de la suma de los más de 550 proyectos que hemos desarrollado en la oficina a lo largo de más de una década. Otro ejemplo es que en el pasado siempre he tenido la fantasía de escribir un libro, cosa que varias veces he comenzado a hacer pero que nunca he concluido. Esta es la primera vez que creo que tal vez consiga publicar algo a un año vista, y es gracias a que este blog me está haciendo escribir dos páginas por semana. La titánica tarea de escribir un libro, no se ve tan imposible si nos planteamos que sea un compendio de artículos con una idea de conjunto, de unos dos folios de extensión, escritos a razón de uno por semana. La idea de bajar de peso, que se me lleva resistiendo los últimos años, se me antoja menos imposible si no me planteo bajar todo el peso que me sobra de una tacada, sino medio kilo por semana, haciendo tres sesiones de deporte semanales, y cuidando en la alimentación el consumo de Alcohol y los hidratos por las noches.

Una segunda lectura de la metodología que empleó Turing para vencer a enigma, además de la de “Divide y vencerás”,  es la de la programación. Nuevamente pido disculpas a los informáticos, no voy a hablar de algoritmos, ni de automatizaciones, sino que me quedo con el concepto al que llegamos todo hijo de vecino, el de coger una agenda y decidir que todos los lunes haremos reunión de oficina para programar el trabajo, y todos los viernes a última hora de la mañana haremos reunión de supervisión para ver como se ha ejecutado el trabajo programado. Que el martes nos dedicaremos a lanzar presupuestos y a llamar a los clientes que tienen presupuestos nuestros encima de la mesa, que el miércoles nos dedicaremos a la dirección de obra y el jueves a desarrollar el concepto de esa nueva empresa que estás montando con un amigo y que te hace tanta ilusión, que el viernes a primera hora lo dedicaremos al networking, que llevaremos a nuestro hijo al colegio de lunes a jueves, que haremos deporte las tardes de lunes, miércoles y jueves, que el fin de semana escribiremos un post, iremos al cine con nuestro enano, le llevaremos a Rugby… Así dividimos en tareas pequeñas y programamos en nuestra semana tareas tan titánicas como llevar una empresa, crear otra, vender, producir, supervisar obras, escribir un libro, conocer nuevos clientes, adelgazar 50 kilos, ser buen padre.

En definitiva, la película me hizo reflexionar sobre un tema que a un teórico como yo le interesa mucho más que la teoría, y es conocer estrategias para pasar a la acción, para afrontar tareas largas, y en definitiva, para alcanzar mis metas.

¿Cómo lo hacéis vosotros?

 

 

Fracasa de nuevo, fracasa mejor.

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“Ever tried. Ever failed. No matter. Try again. Fail again. Fail better”.

Todo un mantra del emprendimiento, que tiene su origen en un texto de Samuel Beckett, Rumbo a peorParadójicamente, los estudiosos de la obra del Nobel de literatura que nos ocupa dicen que no era su intención generar una frase optimista, o vitalista, sino que aspiraba a recalcar la inevitabilidad del fracaso. Pero en la literatura, como en el arte, se producen estas paradojas de la hermenéutica, y es el receptor el que dota de significado a una obra, o a una frase.

Para mi, significa en primer término que dan igual los obstáculos que aparezcan en el camino, los palos en las ruedas que otros te pongan o los errores en el rumbo por ignorancia, despiste o error. Da igual las veces que falles. Hay que intentarlo una y mil veces, hasta conseguir tu objetivo. Desmonta el mito de la aptitud, y pone el énfasis en la actitud.

Thomas Alva Edison tuvo que hacer 10.000 ensayos para conseguir el filamento correcto con el que realizar la bombilla incandescente. Quedó para la posteridad su frase, “Tan sólo encontré 9.999 maneras de cómo no hacer una bombilla”, y la pongo como ejemplo complementario a la frase de Beckett, pues creo que estamos hablando también de resilencia. Pensar en los errores como partes del éxito, o en el éxito como un error mejor que el anterior es sólo cuestión de enfoque.

Además, en estas dos frases concatenadas se intuye un método. El método cartesiano duda de cualquier verdad, para así ver qué verdades resisten esa duda. Aplica el método empírico, el ensayo y error, para la demostración de las hipótesis. Es curioso como algo tan aceptado por la ciencia, no esté sin embargo aceptado en nuestra sociedad, en nuestras lógicas, que rechazan el error y a aquellos que lo “perpetran”. En nuestra cultura no se acepta el error como parte del camino necesario para llegar al éxito, ni se asume que el éxito no es absoluto, sino que se establece una línea irreal que separa a los que siempre fracasan de los que siempre triunfan. Los que vivimos el mundo de la empresa, sabemos que los éxitos llevan tras de sí muchas pruebas fallidas, mucho aprendizaje propio y ajeno, que es parte de la dinámica empresarial. En nuestro mundillo se suele decir “equivócate rápido y barato” , que son dos premisas muy importantes de la metodología lean startup y del design thinking.

Pero sobre todo, lo que me inspira esta frase es una incitación a ser valientes, a superar nuestros miedos, a salir de nuestras zonas de confort. Hay que perderle el miedo al fracaso, en la medida en que la posibilidad del mismo nos paralice, nos impida intentar cosas nuevas, probar cosas nuevas, abrir nuestros horizontes y optar al éxito. Esas inacciones, esas abulias, son las que nos llevan al paroxismo, las que nos alejan de nuestros objetivos. Debemos intentar siempre cosas nuevas. Podemos fallar, pero no importa, porque mientras nos quede vida, existe la posibilidad de volver a intentarlo, tras el aprendizaje de la anterior experiencia, para hacerlo mejor.

Creo que una de las mejores maneras de perderle el miedo al fracaso es asumir que no hay un éxito absoluto, de manera que no frenemos nuestros intentos ante el menor atisbo de inexactitud, que nos haga entrever que lo que hacemos no es perfecto. “hecho es mejor que perfecto” es sin duda una gran frase que creo que es de Mark Zuckerberg, y que continua con un “haz y siempre puedes mejorarlo” , o dicho de otra manera, “fracasa mejor”, pues quizás Godot nunca llegue, pero siempre hay que esperarlo, o si me apuras, ir a buscarlo.

Como veis, una frase tiene tantos sentidos como personas la reciben.. ¿Qué sentido le dais vosotros?